domingo, abril 13, 2003

Me asombra..

Hoy ví un acto de nobleza incomparable... una persona [dejando a un lado sus propias necesidades] hizo un favor a una de sus amigas de manera desinteresada y honesta. Me asombra que sea una persona tan noble.... me encanta!
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Hoy fui con Silvia al Zócalo de la ciudad, la intención era ver una presentación de danza regional a la 1:00 pm. Todo el público se desilucionó al ver que 35 antes de las 2 el grupo de danza no se presentaba... el acto fue cancelado.

Con cierta desilución a una banca del parque nos fuimos a sentar, a demasiada gente vimos pasar, tanta; que le quitaban el encanto a esta ciudad; no digo que los turistas en plena temporada vacacional no deberian visitar esta urbe; realmente uno está acostumbrado a ver el Zócalo capitalino bañarse de tranquilidad en otros dias. Resulta extraño ver tanta gente arremolinada unos contra otros.

Un par de horas se fueron a velocidad inimaginable al son de una conversación amena; nos levantamos del lugar, las aves hacian sus gracias sobre nuestros hombros... caminamos tres o cuatro veces la misma calle y cuando nos dirigiamos a nuestro destino [la parada de autobus], un par de muchachas que confirmaron ser veracruzanas [Tierra Blanca] nos pidieron ayuda, ellas nos preguntaron por la hubicación del "Hotel Imperial" ya que habían salido a comprar un par de antojitos y perdieron el camino por el cual deberían regresar hasta encontrar el hotel.
Silvia, con la buena memoria que tiene [yo la verdad no recuerdo con detalle las calles de la ciudad] se ofreció a llevarlas prácticamente hasta la puerta del afamado hotel... y así fue: como diría mi amigo giovanni en un dos por tres encontramos el hotel sin titubear.
La buena obra del dia estaba hecha; de camino a la parada de autobuses seguimos pláticando, [amo sus conversaciones, siempre me hacen pensar, reir, admirar...] acerca de la importancia de la amabilidad, no es muy común encontrarse con personas que te den ayuda desinteresada, pero de que las hay, las hay...
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En la tarde fuimos a comer mole poblano con pollo [duro], luego estuvimos un rato en su casa... ella fue a reunirse con unas amigas con las cuales tenía tiempo que no veía, mientras tanto yo esperé en su casa... casi dos horas sirvieron para tener una plática sencilla con América y con Chucho, quien el próximo Martes irá al D.F a tramitar la visa; después de un rato salí a caminar un poco, el frio me mandó de regreso a la casa; no más de 10 minutos pasaron cuando Silvia regresó con sus amigas, ellas esperaban afuera, así que salimos y estuvimos reunidos como 15 minutos... lo inevitable llego: ellas se fueron.
Me quedé un rato más con mi niña sentados en el jardín, estuvimos platicando, conociendonos, haciendo preguntas poco comunes y dando respuestas poco comunes.
No tengo duda alguna... es ella.
Fue un día tranquilo, conmovedor, interesante y didáctico... siempre se aprende algo nuevo!
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Como diría aquel personaje de Toy Story: Al infinito y más allá...

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