viernes, agosto 08, 2003

Cambias mis planes...

He andado molesto, incomodo y hasta cierto punto de muy mal genio, le echo la culpa al viaje no realizado.. ¿qué otra cosa podría ser?

Tenia planeado esconderme en mi madriguera y no salir ni a la esquina, no bañarme en varios dias, no hablar por teléfono y dormir todo el dia; quizá escaparme por la ventana y darme un tour por el D.F y perderme entre sus calles, seria capaz de todo con tal de lograr desconectarme, quizá me atrevería a fumar una cajetilla al día, embriagarme con el tequila que está en la vitrina desde hace 5 años y que sigue sin abrir; quizá andaría desnudo por toda la casa... tenía planes locos, desatinados y raros.

Pero ha sonado el telefono... me hablas, me animas.. me invitas a que te visite en tu casa... ok ok... me bañaré, me vestire con la ropa que siempre uso, pintare una sonrisa y tratare que no solo sea externa... tu me llamás y me cambias los planes.

Hemos platicado, hablado, besado, abrazado, jugamos pesado y hasta hemos peleado un poco porque te molestaste cuando toque tu espalda con mis manos humedas debajo de tu playera.
Hemos vuelto a sonreir a los 10 minutos de haber peleado, y nos vamos a Tlaxcala por un café y a dar la vuelta

Sentados a una mesita pequeña de madera obscura y el olor a tierra humeda en el ambiente, con un par de tazas de café y rebanadas de pastel nos hemos visto a los ojos y encontrado nuevamente, nos sacamos fotografías... tu luces tan bella en esa toma, tan hermosa como siempre.
Recordaras que me puse un poco serio cuando un viejo con guitarra en mano cantó una canción para ti y luego descaradamente me cobro 20 pesos por una cancion mal entonada, por unos acordes mal hechos, fue un abuso de su parte, pero aún así le pagué; sigo creyendo que todo lo que haces hoy repercutirá en tiempo futuro.
Fue un instante no agradable pero no importaba. Tu estabas conmigo y yo contigo.

Salimos del café, dimos una vuelta por la plazuela de tlaxcala adornada con flores amarillas y perfumada con olor a tierra humeda, me llevaste a conocer el ex-convento y subimos por una serie de escalinatas que nos llevaban a no se donde, me contaste algunos pasajes de tu vida y luego yo te conte el sueño extraño que habia tenido y luego tu me contaste algo que te sucedio de manera similiar; seres del mas alla, espiritus o fantasmas eran lo mismo para un par de mentes avivando el tema en un lugar solitario.

Ya era tarde y apenas ibamos de regreso a tu casa, no negare que hemos pasado una tarde/noche bastante agradable... hablando, caminando juntos de la mano y dandonos algunos besos, haciendo bromas y teniendo conciencia clara de que estamos bien tu y yo... juntos.

Tu, mujer hermosa, me llamas y me cambias los planes... para bien

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